Convertir el miedo escénico en ” estar enchufados”.

Estar enchufados.

Esta expresión muy utilizada en el mundo del deporte me encanta utilizarla en el mundo de la música, aunque es cierto que al principio suena un poco extraña. La utilización es muy acertada en cuanto al uso que se le atribuye, que es ni más ni menos que ir al máximo de nuestra energía y capacidad para realizar una tarea.
En otra ocasión he escrito sobre el miedo escénico, pero realmente es un tema que me fascina, tal vez debido a todos los temores y miedos que he tenido que aprender a superar en mi trabajo de trompa solista en una orquesta del prestigio de la Orquesta Ciudad de Granada.
Durante muchos años yo creía que esta angustia que sentía al salir a un escenario era una cuestión personal que tenía que vivirla y aprender a erradicarla de mi vida, y cuán equivocado que estaba. Ya que pretendía eliminar un instinto primario como es ” el estar alerta”, mal denominado en ocasiones “miedo”. Es esa sensación que te puede hacer dudar y en ocasiones puede provocar accidentes fácilmente evitables.

Síntomas.

Sequedad en la boca, sudoración, aumento de la presión sanguínea, bloqueo, inseguridad, manos frías…
¿Cuantas veces hemos vivido con estos síntomas?, pues son reacciones totalmente normales para determinadas funciones de nuestro organismo y una utilidad básica, lo único que cuando ocurre en el escenario o antes de realizar un examen o prueba, debemos aprender a manejar para “estar enchufados”.

¿Qué hacer?

Para tratar el miedo escénico lo más recomendable es ponerse en manos de un profesional para poder aprender junto a él, el manejo de los miedos, frustraciones, parálisis…que nos acechan en el escenario. Creo que no merece la pena en tener que realizar miles de conciertos o pruebas para realmente disfrutar de la música.

Enjoy music enjoy life.