Un músico padre y un padre músico.

La música como actividad de desarrollo.

Y si encima eres un padre músico, todavía más razón, para aprender a obtener el máximo rendimiento personal, a través de la formación musical. Cuando yo empecé a acercarme al mundo de la música, no tenía ni la más remota idea sobre la cantidad de ventajas que puede ofrecer a la integridad psicológica de las personas.

La música se veía como algo cultural o social dentro de los pueblos, pero la perspectiva era muy reducida ya que se tenía otra visión sobre el papel de la música( más reducido que en la actualidad),ahora como padre músico y me gustaría que mis hijos recibieran formación musical, ya que tiene muchísimas ventajas a nivel funcional del cerebro.

Músico Padre.

Esta faceta es muy interesante, ya que la vida mismo te enseña el camino, sobre las cosas que realmente importan en la vida de cada persona. Cuando tienes hij@s hay una serie de cambios o ajustes en la vida de las personas, por ejemplo es la optimización del tiempo. Curiosamente lo que antes hacías en 4 horas, ahora lo haces en 30 minutos, y no por ello lo haces peor sino todo lo contrario, de pronto es como si sabes hacer las cosas en el tiempo necesario ( sin pérdida de tiempo).

Hace poco tiempo escribí un post acerca de la influencia del coaching para desarrollar mi tarea de profesor, sólo me quedaba por añadir la faceta de padre, como transmisor de conocimientos y motivador para la formación y desarrollo personal .

Padre Músico.

Aquí es donde voy a poner mucho énfasis como padre músico en el cuidado emocional aplicado al aprendizaje, ya que sabemos el valor y la importancia que tienen los padres sobre los valores de los niñ@s. En concreto me refiero a la influencia que pueden tener los niñ@s de parte de los padres sobre los contenidos, afirmaciones, perspectivas ideológicas, valores que irán formando la personalidad de l@s niñ@s.

Tener un padre músico puede parecer que es una ventaja, y lo es en cuanto a la calidad de la enseñanza y el seguimiento de la evolución en los estudios, así como en aprender a definir los objetivos que nos pueden interesar para la formación o evolución de nuestros hijos, siempre cuidando mucho la parte emocional del niñ@.

El respeto.

En conclusión a todo lo anterior, pienso (como padre músico), que uno de los valores más importantes que tenemos que ofrecer es el respeto a cualquier actividad que realicen nuestros hij@s. En el caso de la música es una arte muy emocional y nos podemos dejar llevar por creencias que más que ayudar a nuestr@s hij@s, los puede llegar confundir. De modo que vamos a intentar que aprovechen al máximo todo tipo de aprendizaje con el máximo respeto hacia el profesorado y las materias que van a ir configurando su mapa educativo.