Vivir con nervios profesionalmente.

Es lo natural.

Vivir una profesión o una actividad con nervios es casi “lo mejor” que nos puede pasar. Parece que esta idea va en contra de lo que en muchas ocasiones se quiere dar a entender, pero los nervios son “la emoción” o un reflejo de una emoción que es “estar alerta”.

Durante mucho tiempo fui un asiduo de conferencias y lecturas en las cuales se daban muchas posibles soluciones para “quitar los nervios”, mi sorpresa era que: cada viernes y sábado cuando salía al escenario y trataba de poner en práctica lo leído o escuchado  no conseguía relajarme, sino que tenía el efecto contrario 🙁

No es que lo que leyera no fuera cierto, sino que el enfoque que yo le daba me causaba el efecto contrario, lo cual me sumía en una sensación mucho peor y me hacía creer que era “no apto” para disfrutar con lo que estaba haciendo.

El enfoque.

Aquí está una de los posibles caminos para hacerte con “el control” de los nervios en tu persona, más concretamente de tu mente. Todas las personas somos diferentes y perfectamente válidos para casi todo. Salir a un escenario o tener que realizar actividades en público es una actividad genial para las personas que les guste y una actividad horrible para las personas que lo detesten.

Pero:

¿qué podemos conseguir tanto si estamos en un grupo, como si estamos en el otro y tenemos que hacerlo?

Podemos conseguir para un grupo( los que les gusta la actividad), que ésta sea una maravillosa, única e irrepetible experiencia cada vez.

Para el otro grupo ( personas que no les gusta), se puede conseguir que tengan una destreza muy alta para poder manejar esta actividad sin que le afecte a su salud en exceso.

¿Estás en estos grupos? ¿ No?

Efectivamente, hay un grandísimo número de personas que somos perfectamente válidos para realizar una actuación en público y tenemos esta sensación de descontrol y de “miedo al error” que nos bloquea. No te preocupes es “totalmente entrenable”  y lo mejor es que no hay un entrenamiento estándar. Tenemos todas las posibilidades a nuestro alcance y sólo tenemos que dar con todos los elementos que nos provocan esta situación y…ordenarlos de manera que causen el efecto contrario.

La angustia que se tiene cada vez que hay una actuación y todo lo que nos genera es atenazante llegando a sentirnos frustrados, teniendo en cuenta que son situaciones y emociones que se instalan en nosotros  sin querer desde pequeños, y nosotros mismos las vamos alimentando con el paso de los años.

Focaliza.

Para concluir con el post sobre los nervios, quiero recordarte que una de las cosas más importantes es que tengas claro donde quieres llegar y que quieres conseguir. La ayuda o acompañamiento de un profesional con experiencia, es fundamental para aprender a manejar tus propias reacciones.

“Si estás en proceso de aprender a conocer tus reacciones y tienes una recaída, cuenta con ella, ya que te brindará la mejor información que nunca nadie te puede brindar“.

Te espero en este mismo lugar el próximo jueves. Disfruta de la semana.