Lo malo del miedo escénico, es que llega sin avisar.

Nadie está exent@.

El miedo escénico puede aparecer en cualquier momento a cualquier persona, sea muy experimentada o está empezando a actuar en público. Sí , lo que estás leyendo, no es la primera vez que esta reacción aparece dentro de “la cabeza” de un artista con mucha experiencia.

Voy a dar otro enfoque al que han tenido otros post , en los que hablaba de famosos. A ciencia cierta no podemos afirmar que haya una razón concreta, pero sí que puede haber muchas pequeñas o grandes razones para que esta sensación de “descontrol” emocional aparezca.

Ir a la esencia de la causa.

En ocasiones, más a menudo de lo que imaginamos, se activa en nuestro cerebro un sistema de defensa ante posibles situaciones, que pueden reflejarse en una focalización de todo lo secundario( preocupación). Este mecanismo puede activarse debido a una situación actual, una situación que se dio en el pasado, o una situación que pensamos que puede acontecer. Llegar a conocer lo que realmente es, no es tarea fácil. Puedo deciros que he ayudado a personas de manera satisfactoria, y la tarea de llegar al foco del problema, ha sido una labor de varias sesiones. Cuando se localiza hay que tratar “la razón” para convertir “este problema”en “ventaja” y de esta manera podemos aprovechar toda la energía que nos impedía desarrollar nuestra actividad.

Ponerse delante de público.

El llamado miedo escénico, no nos permite disfrutar de compartir algo nuestro(una habilidad) con los demás, pero no solamente es ponerse delante de un público, sino poder participar en grupos de personas, que incluso puedan ser nuestr@s amig@s. Atenazando cualquier posibilidad de articular palabra o emitir sonido alguno.

Tal como empezaba este post, esta emoción puede aparecer en profesionales con mucha experiencia, y en un momento determinado puede afectarnos con fuerza, ya que nuestra propia conciencia en ese momento se pone en nuestra contra.

Mi recomendación es aprender técnicas muy sencillas, que se pueden practicar día a día en nuestro estudio o en nuestras actuaciones en público, para que de manera inconsciente, creemos un hábito de centrarnos en lo que realmente vamos a hacer, independientemente de otras emociones que intenten “asaltar” nuestra atención.

Si estás interesad@ en conocer estas sencillas técnicas, puedes inscribirte en alguno de los talleres que voy a impartir sobre “los nervios” y ” el miedo escénico”. Pero sólo tu, decidirás cuando quieres disfrutar de lo que realmente te gusta.

Cartel