Hablar de miedo escénico cuando…

Si nunca has sentido miedo escénico.

No todas las personas llegan a experimentar esta sensación de “no querer hacer el ridículo”, y por supuesto que tampoco es la más agradables de las sensaciones ya que a veces nos puede llegar a jugar malas pasadas. Es cuando aparece el miedo escénico.

Por más que nos empeñamos en leer, releer e intentar por todos los medios evitar sentir la emoción que produce el miedo, en la mayoría de las personas no funciona y lo cierto es que suele estar presente, y eso es bueno o muy bueno ( ya que esto significa que estamos vivos y nuestro mecanismo de alerta funciona).

¿Quiero o no quiero superarlo?.

Querer superar o no querer superar el miedo escénico, puede  parecer una pregunta retórica, pero tiene su pequeña trampa. Ya que las dos acciones le están dando las misma orden al cerebro, en este caso se pretende olvidar o “no sentir miedo”, y lo que se está teniendo presente es el miedo y las sensaciones que lo acompañan, ya que el cerebro no reconoce el NO como acción, sino lo que va después.

Cada persona es un mundo.

Cada un@ es como es, tenemos una visión diferente de cada momento, respondemos a unas determinadas palabras o acciones de manera singular y esto nos hace únicos.

El manejo de estas emociones es muy efectivo cuando se trata de manera personalizada, llegando a volver a disfrutar y aprovechando toda la energía que nuestro cuerpo es capaz de generar y aprovecharla para obtener un resultado excepcional.

Si sientes que actuar, hablar o interpretar en público no es lo que más te hace disfrutar porque no sabes entender tus emociones, puedes recurrir a la ayuda de un coach con experiencia en actuaciones en público.