Exámenes finales y medicamentos para los nervios.

Junio

Generalmente marca el final del curso en muchos lugares y junto a este mes aparecen muchísimas carencias que no se han reconducido durante el curso o los cursos anteriores.

Como en alguna otra ocasión ya he hablado sobre la ansiedad que genera una representación o interpretación delante de público, y es curioso observar que por más tiempo que transcurre y por más información de la que disponemos, en muchas ocasiones no afrontamos la preparación psicológica necesaria para “controlar” este momento.

Nos dejamos llevar por la tradición popular sobre la ingesta de medicamentos betabloqueantes, que lo que hacen es minimizar algunos de los síntomas producidos por la ansiedad.

¿Merece la pena tomarlos?

Aquí cada cual es libre para darle la importancia que desee a cada momento “de stress”, pero mi reflexión es la siguiente: si cada  vez que tengo que actuar bajo presión tengo que tomar un medicamento;

 No estaré  equivocando mi manera de entender una profesión que conlleva mucho “Stress”.

El entendimiento del proceso, por el cual pasamos las personas ante una situación que nos “saltan las alertas”( reacciones fisiológicas), en determinadas circunstancias y que nuestro cerebro entiende como peligrosas( lo mismo que si nuestra vida dependiera de ello), nos hará mucho más fácil y llevadera la fascinante profesión de la representación o interpretación.

Si los tomamos una vez, podemos ser esclavos de seguir tomándolos, ya que nuestra confianza para controlar estos momentos determinados habrá “saltado por los aires”, ¿o crees que la confianza es algo que se enciende y se apaga a nuestro antojo?

El control de nuestros pensamientos

es la base del éxito, en cuanto a la gestión del funcionamiento físico y psicológico ante un reto donde la presión y el stress van a estar muy presentes.

Un conocimiento adaptado a la realidad personal de cada uno, hará que esta gestión nos permita disfrutar al máximo de lo que hemos preparado para ser expuesto en público.

Muchas teorías y rituales podemos encontrar si buscamos un poco, pero nada mejor que la ayuda de un profesional que entienda muy bien la profesión desde dentro, y que identifique con claridad cada aspecto que conlleva la exposición delante de miles de espectadores y la gestión emocional del momento.

Hay que ser conscientes de que no hay dos personas iguales y que gestionen las situaciones de la misma manera, por lo que el primer paso es el autoconocimiento y a partir de aquí comenzar a desarrollar lo que podríamos definir como nuestro “modus operandi” y gestionar todos los aspectos prácticos, psicológicos así como técnicas de lenguaje no verbal, para que en su conjunto nos permitan dar lo mejor de nosotros mismos.

Por cierto;

si sales relajado  ante miles de personas o en un examen,

 cuando tu cuerpo reaccione,

estarás descontrolado.

😉