El fútbol y las orquestas.

Dream Team.

Sería el equivalente al fútbol si nos refiriéramos a las orquestas. No estoy exagerando, es una realidad que no vemos y tampoco hacemos ver. Cuando se convoca una vacante para una puesto de especialista en un instrumento determinado, se elige, al que se estima como candidato “idóneo” para realizar el difícil reto, de incorporarse a un “equipo de élite”. Un equipo( orquesta) que debe funcionar con la máxima precisión en todos los niveles.

Una orquesta es un grupo de profesionales con un perfil muy determinado; personas altamente cualificad@s, con capacidad para liderar determinadas acciones, con alto nivel de autoestima, comprometid@s con su trabajo y con muchas ganas de crear emociones para el público.

Compenetración.

En un deporte como el fútbol estamos acostumbrados a ver cuando un jugador tiene claro como debe crear una jugada, confiando en que otro jugador estará en el lugar que se espera, bien sea desde una jugada creada desde cero o una jugada ensayada,la persona encargada de preparar esto es el entrenador.

En la orquesta ocurre prácticamente lo mismo, cada miembro tiene claras instrucciones de como interpretar una partitura; sonoridad, articulación, tempo, planos sonoros…, siendo el director la persona encargada de transmitir toda la información para plasmar su visión.

Ensayar – Entrenar.

Aquí está uno de los pilares del éxito, tanto del juego como de la actuación. En el fútbol se cuida minuciosamente el trabajo de preparación, dirigido exclusivamente a cada partido. Unas veces un equipo necesitará más carga de resistencia y otras se practicará la estrategia o jugadas “ensayadas”, generalmente las que se inician a “balón parado”.

En la orquesta, el entrenamiento o ensayo debe estar muy bien planificado, ya que cada partitura tiene un significado diferente, una historia que espera ser interpretada de una manera única e irrepetible. La estética de la pieza, sonoridad, articulación, tempos, tipo de sala, número de músicos, duración de la pieza…, en definitiva, muchos son los factores que deben ser ensayados en varios días de ensayo.

Tanto en un deporte como para un concierto, el exceso de ensayos( entrenamiento) o una mala planificación de los mismos, tienen unos resultados poco satisfactorios.

Nuevos sistemas de trabajo.

El deporte de élite en este punto nos lleva ventaja, mucha ventaja diría yo. La incorporación de nueva metodología de trabajo, el constante sentido de superación y mejora, el reciclaje de deportistas y la incorporación de los mismos en “la maquinaria” de crecimiento del club ( entrenadores, fisioterapeutas, marketing, escuelas base…), tienen como resultado lo que ya conocemos.

Los equipos deportivos brindan mucha atención a equipos de coaches, que no sólo cuidan de la parte del juego, sino que cuidan minuciosamente todo el proceso. Un coach puede acompañarte también a nivel personal para hacer realidad tus objetivos.