Clases de Trompa y Coaching Musical.

Actividades complementarias.

Las clases de trompa y el coaching musical son actividades paralelas y muy complementarias, que pueden tener algunos puntos con bastante similitud.

Por poner un ejemplo un poco exagerado ahora que está tan de moda el mundo de la cocina. imaginamos que cada tipo de “pasta” es una especialidad musical:  espagueti, espirales, lazos, macarrones…( trompa, violín, piano, canto, clarinete….). Y el Coaching Musical fuera la salsa en general. Podemos alimentarnos de pasta( cocida, sin cocer, al dente, pasada, caliente, fría) sin salsa o con salsa( básica, o adecuada al tipo de comensal, tipo de comida, plato principal, acompañamiento…).

Que quiero decir con esto, que el rendimiento que le queremos sacar a nuestra interpretación con el instrumento, se puede potenciar con un buen proceso de coaching. El coaching hará que el resultado sea un plato de: “Pasta” riquísimo.

Clases de trompa.

Para mi las clases de trompa han tomado otro sentido mucho más amplio y más definido. Llevando al alumno a que amplíe su formación alrededor de la música, mejore carencias técnicas y sobre todo que el objetivo del trabajo tenga una misión, que bien puede ser una audición, concurso….

La metodología que utilizo es muchísimo más vanguardista que la que me enseñaron y la que poco a poco voy poniendo en práctica con unos resultados excelentes( menos miedos, mejores actuaciones, más libertad, mayor disfrute y sobre todo que el músico se sienta totalmente identificado con lo que hace).

Coaching Musical.

Esta parte es mucho más apasionante( si cabe), ya que es el apartado donde no estoy encasillado a ningún instrumento en concreto ni a ninguna filosofía. Aquí se parte de la idea que ya somos músicos y la persona quiere prepararse de una manera neutra, para realmente llegar a disfrutar con su especialidad instrumental( o canto).

No hay que confundir coach con profesor, ni mentor, ni asesor…un coach va a ser la persona que nos muestre nuestras virtudes y que hacer para mejorar nuestras partes menos afortunadas, las que necesitan mejora y el mejor plan para mejorar. Pero no nos da lecciones.

¿Te imaginas prepararte concienzudamente para lo que realmente quieres y sabes hacer? El paso del tiempo nos dice en que momento perdimos el tiempo y las veces que pedimos un consejo que sabíamos que no nos iba a servir, sólo que iba a aumentar nuestra sabida frustración del fracaso que saborearíamos más tarde, por la sencilla razón de que sabíamos de antemano que nuestra preparación necesitaba de otro tipo de ayuda.

Si, ya sé.

Ahora todo está muy mal.

Pero ¿has pensado en mostrar y preparar tus habilidades de manera diferente?.

Ahora es el momento de estar primer@.