Adiós y Buenas a la Motivación Personal.

, Coaching

El adiós.

A quien más y a quien menos en alguna ocasión se le pasó la gasolina que nos impulsa para realizar una actividad con ilusión. Y no por eso el mundo deja de rodar, pero si que parece que rueda diferente al menos para quién está en este punto.
Normalmente solemos culpar a alguien, ya que nos hace sentir mejor, pero la realidad es que sentimos un poco de frustración.

¿ Qué nos lleva a esa situación?

Aún pudiendo ser una buena pregunta, habría tantas respuestas o más que personas. Así que nos lleva a pensar que el objetivo no era real o ha habido algún error en el proceso.

Bienvenida la motivación.

Que bien nos sentimos cuando tenemos unas enormes ganas de realizar una acción con entusiasmo, de pronto el tiempo pasa volando. No nos cansamos de trabajar para conseguir un objetivo.

Esto ocurre cuando sentimos que el objetivo es real, alcanzable, medible y tiene un plazo de realización. Pero aún así en algún momento podemos perder el interés.

¿ Qué podemos hacer?

Lo primero podría ser tirar la toalla, recurso fácil y muchas veces con un resultado frustrante, ya que parece que seamos incapaces de conseguir algo.
Otra opción es analizar el proceso, el camino recorrido, observando bien en que punto se perdió la ilusión de conseguir el objetivo, y después encontrar el error y replantearnos si nos vuelve a ilusionar o realmente no nos interesa.

En el caso que nos interese de nuevo la motivación se verá reforzada por conocer un aspecto que a priori nos pareció un fracaso, pero realmente nos ha facilitado una información privilegiada para seguir avanzando con paso más firme hacia el objetivo.

Igual que en muchas ocasiones, os invito a que no desestiméis la ayuda de profesionales, que de manera totalmente transparente os ayudarán a volver a sentir “la ilusión ” por conseguir vuestro deseo.