La autoestima y el desarrollo personal.

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El desarrollo personal

 y la autoestima, van en muchas ocasiones unidas a la realización o no de ideas o sueños que en algún momento han estado “en nuestra mente”. Si eres de las personas que crees que dejaste demasiados sueños en el camino, probablemente tu autoestima no esté en su mejor momento, un proceso de coaching puede ayudarte a fortalecer y culminar tu desarrollo personal.

No es para que creas que tu vida ha sido para depositarla toda en una caja de almacenaje y olvidarla, por no decir que podrías haber hecho otras cosas. Se trata de hacer una pequeña reflexión y sacar las mejores conclusiones de lo que ha sido y lo que quieres que sea.

Un alto en el camino.

Es muy frecuente que nos permitamos “un alto en nuestra vida”, aunque sólo sea para tomar aire. Lo que en ocasiones ( ocurre  incluso más veces de las que imaginamos) vamos más allá del mero descanso para tomar impulso y de pronto, nos vienen ideas a modo de reflexiones que nos muestran el grado de satisfacción o insatisfacción en lo que hacemos o como nos hacen sentir.

Esto puede desencadenar una pequeña crisis, y aprovecho para recordar el significado de crisis, la cual puede tener dos maneras de resolución; cambiar o no cambiar.

Dónde está la autoestima.

Dependiendo de nuestros valores y creencias, puede afectarnos más o menos una situación ( por justa o injusta que pueda ser a los ojos de otra persona). Pero vamos a ir a ese punto donde percibimos que nuestros valores han sido menospreciados, infravalorados o simplemente no se tiene en cuenta nuestra condición. En ese punto donde nos damos cuenta que estamos ofreciéndolo todo a cambio de “nada” y sin reconocimiento, el grado de humillación puede ser muy grande si tenemos en cuenta el valor de nuestras creencias. Rebajar nuestra valía a no significar nada o simplemente que no se nos reconozca nada puede hacer saltar por los aires “la creencia en uno mismo”.

 La información y el conocimiento.

Pilares fundamentales del desarrollo personal, con estas dos herramientas vamos a poder emprender el camino del desarrollo personal, donde en primer lugar podemos hacer una valoración de lo que estamos haciendo y el grado de satisfacción que nos ofrece. En segundo lugar vamos a observar si la acción está alineada de acuerdo con nuestros valores y creencias. Y por último tenemos el poder de la decisión; decido hacer lo mismo y continuar de la misma manera o en contra, decido que estas condiciones no son favorables para mi y necesito algo diferente para que me aporte como mínimo el respeto de mis valores y creencias.

De modo que cuando sientas que alguna acción no se corresponde al valor que realmente tienes, no creas que el problema eres tu, avanza con paso firme recordándote quien eres, como eres y amplía tus horizontes.

La ayuda de un profesional que te ayude a centrarte y a caminar es indispensable para volver a sentirte muy bien.