Mi truco para dar clase a adolescentes.

Un truco para dar clase.

Igual que los magos, les llevo la atención al resultado, para que de ese modo se den cuenta de la importancia de la práctica, y de cómo se practica para conseguirlo.

Pero yendo un poco más allá, me gustaría hablar de las cosas que no funcionan. Ese sistema que se viene utilizando y que selecciona a veces injustamente los talentos, por el mero hecho de ser personas con un excesivo grado de autoexamen.

Mirar el lado negativo de las cosas.

En el sistema con el que yo crecí en mis estudios, se premiaba el reconocer los fallos de los demás, o te recordaban los tuyos propios. Si pensamos un poco acerca de esta manera, podemos deducir que sólo vamos a poner interés en los errores y en recordar lo que todo el mundo a escuchado, o siendo más originales, pretender descubrir el error más insignificante( el que no altera nada) y airearlo. De modo que el método que se emplea es: ” céntrate en el fallo y que no te descubran”. Pero, ¿donde puede estar el truco para dar clase?.

Utilizar negaciones.

Otra particularidad de la cual podemos sacar ventaja para nuestro especial “truco para dar clase”, es saber como funciona nuestro cerebro, de manera que nuestros consejos sean entendidos de manera correcta. Conocemos que cuando nos dan una negación del tipo: No pienses en….., lo más inmediato que hace el cerebro es quitar la negación con lo que se nos queda de la siguiente manera: Piensa en…..

Ejemplo: No pienses con un elefante rosa con orejas verdes. seguramente lo que has pensado rápidamente es: un elefante rosa, con las orejas verdes .

Ser Catastrofista.

Esta faceta es muy importante, ya que es la que nos robará el combustible necesario para seguir estudiando y mejorando, sobreponiéndonos a las dificultades que nos encontremos. Ser catastrofista no significa que demos cualquier cosa por mala, sino que algo que no esté del todo bien pulido, no es malo. O que es muy difícil que realmente sea mejor. Estas fórmulas o cualquier otra que se nos ocurra, puede ser realmente lo suficientemente efectiva para no mejorar y ni crecer en lo que hacemos.

Es bastante importante superar la fase de pensar que cualquier cosa es difícil, en muchas ocasiones es falta de práctica. Pensamos que sólo tenemos dificultades nosotros y esperamos el ejercicio maravilloso que sin estudiar mucho nos va a solucionar cualquier cosa.

Conclusión:

El verdadero truco está en demostrar las habilidades del alumno desde su propia particularidad. Cambiando y cuidando mucho el tipo de vocabulario y las expresiones que utilizamos.

Así que evitaremos:

  1. Mirar el lado negativo.
  2. Utilizar negaciones.
  3. Ser catastrofista.

“El truco para dar clase es experimentar desde la práctica”.