La motivación durante los estudios.

La motivación.

La motivación es la energía que nos impulsa para realizar un trabajo o conseguir un objetivo. Ésta, no solo la necesitamos para realizar un trabajo sino prácticamente para realizar cualquier acción de manera rápida y exitosa.

En ocasiones (con demasiada frecuencia) aparece una falta de motivación ya en nuestra época de estudios, que puede deberse a factores internos o  externos a nosotros. Me gustaría diferenciar la falta de motivación de la desmotivación, que es la que nos llevaría a dar por perdido un objetivo o una acción.

Volviendo a la motivación en los estudios, tenemos que plantearnos si esperamos que nos motiven o si nosotros mismos nos vamos fijando unos objetivos que nos mantengan motivados en los estudios. Puede darse el caso que tengamos una actitud pasiva, es decir,que esperamos que nos vayan motivando con pequeños o grandes objetivos, que si nos gustan avanzamos y si no, nos mantenemos en nuestro ritmo. O en cambio que sea nuestra actitud activa y vaya buscando esos pequeños objetivos que van a ser los peldaños que nos suban a un nivel superior de conocimiento.

Diferentes grados de motivación.

En cada momento, se debe de ir buscando un tipo de motivación diferente, para que no aparezca el temido “miedo” al fracaso o la apatía. Prácticamente en todos los estudios ( proceso de formación personal) hay una serie de factores y objetivos intermedios que deben ser “el faro guía“(enfoque de objetivos) en nuestro gran objetivo que sería terminar satisfactoriamente los estudios y aplicarlos seguidamente en el mercado laboral.

El enfoque.

Aquí es donde está el talón de Aquiles de la motivación, es decir: cada punto intermedio necesita una cantidad de luz determinada, y con un enfoque personalizado, siempre acorde a nuestras necesidades. Esto es lo que nos mantendrá en el camino del aprendizaje y la mejora de nuestras aptitudes para desarrollarlas de forma exitosa.

Aprender a enfocar y mantenernos en rumbo a nuestro objetivo es una de las tareas en las que un coach nos puede ayudar, manteniéndonos en la dirección adecuada y haciendo las rectificaciones oportunas en cada momento.

Para concluir, me gustaría comentar que pueden haber una serie de factores externos, que ejerzan una influencia negativa y no nos permitan estar con la atención adecuada en el momento preciso.